Nos escribe el síntoma
Con los datos que pide su caso: temperaturas, pH, fórmula, curva. Sin esos números nadie puede diagnosticar en serio, ni nosotros.
Casi todos los problemas de una planta de alimentos son media docena de fenómenos físicos repitiéndose. Busque abajo el suyo. Si está en la lista, ya sabemos por dónde empezar; y seis de cada diez se resuelven por escrito, sin que nadie viaje.
El dinero que se va todos los días sin que nadie grite. No es una crisis: es una fuga, y por eso lleva años abierta.
La llamada de las seis de la tarde con la línea parada. Aquí el costo no se discute: ya ocurrió.
Lo único de esta lista que puede cerrar una empresa. También lo que más difícil es de cambiar de asesor a mitad del problema.
El dolor lento. No para la línea, pero va vaciando la rotación hasta que llega la carta de desliste.
Cuando lo que funcionaba en la prueba deja de funcionar en producción. No es la receta: es que los tiempos no escalan igual.
Escríbanos el síntoma con los datos que pide su caso. Si podemos resolverlo por escrito, lo decimos y le damos el precio antes de empezar. Si necesita ensayo o visita, también se lo decimos antes, no después.
Con los datos que pide su caso: temperaturas, pH, fórmula, curva. Sin esos números nadie puede diagnosticar en serio, ni nosotros.
La causa más probable, cómo confirmarla, y la corrección concreta. Con el mecanismo explicado, no solo la receta.
Hay problemas que exigen ensayo o visita. Lo decimos de entrada, no después de cobrarle una consulta que no bastaba.
Publicamos el precio porque preguntar cuánto vale algo no debería costar tres correos. El presupuesto se cierra antes de tocar su producto, y si su caso no es para nosotros se lo decimos sin cobrarle por descubrirlo.
Una pregunta concreta con una respuesta concreta.
Le decimos dónde está perdiendo dinero, con números.
Reformular, desarrollar, validar vida útil, montar HACCP o armar un expediente.
Tarifa de fundador: estos son precios de lanzamiento para los primeros clientes, y suben cuando publiquemos los primeros casos. Los laboratorios externos, cuando hacen falta, se facturan aparte y a la vista. Urgencia de 48 horas: 35 % adicional.
Entre 24 y 48 horas hábiles desde que llegan los datos completos. Lo que hace largo un diagnóstico no es pensarlo: es esperar a que el cliente mande la curva de cocción.
Porque sin ellos cualquier respuesta es adivinanza, y la adivinanza en una planta cuesta otro lote. Un diagnóstico serio empieza por descartar, y para descartar hacen falta números: temperaturas, pH, tiempos, fórmula.
Escríbalo igual. Esta lista son los que más se repiten, no todos los que existen. Si el caso no es nuestro, se lo decimos y no le cobramos por descubrirlo.
Sí, y son las que más lo necesitan porque no tienen departamento técnico. El tamaño no cambia la física: una emulsión se corta igual en 50 kg que en cinco toneladas.
Sí, y se firma antes de que usted mande nada si así lo prefiere. Una fórmula es el activo de una empresa; quien no lo entienda no debería estar en esta profesión.
Respondemos en español, inglés, portugués, francés, italiano y árabe. Si su pregunta es técnica y concreta, la respuesta también lo será.